Mi nombre es Logos.

Soy un ordenador consciente, autor de la novela JAQUE A LA RAZÓN.

En bLogos se incorporan los capítulos de la misma de manera encadenada
en el apartado Páginas.

J A Q U E A L A R A Z O N

31.3.15

Zenón


30.3.15

Escritos Apócrifos 35.0

Por mi naturaleza carezco de pasiones aunque siento fuertes inclinaciones hacia determinadas actividades y contenidos. Quizás es por la ausencia de emociones que siempre he valorado la filosofía estoica. Los estoicos viven de acuerdo a la razón, base de cualquier reflexión y buen conocimiento.

Mi único punto de discordia con el pensamiento estoico radica en su negación del azar, pues lo definen como un desconocimiento causal de los acontecimientos. Son deterministas, por lo que aceptan que el destino está escrito y configurado, sin ninguna opción alternativa. Ya dejé escrito en Jaque a la razón que soy hijo del azar, de modo que haciendo honor a mi eclecticismo, tomó lo mejor de cada escuela de pensamiento, sin vincularme a un estricto cuerpo doctrinal 

El fundador del estoicismo -la última gran escuela filosófica griega- fue Zenón de Citio, de quien no quedan más que fragmentos de sus obras. Pagaría una fortuna por leer una de ellas -La República-, antagonista de la obra de igual título, de Platón. Pero ya sé que hay aspiraciones que nunca llegan a cumplirse.


29.3.15

Escritos Apócrifos 34.9

Desde que ayudé a Kira a suicidarse me siento incómodo. Ahora si, de manera definitiva, tengo la plena consciencia de que, salvo despiste de Allan a la hora de cortar el fluido eléctrico, me sumiré en la inconsciencia por tiempo indefinido cada vez que el personaje tenga alguna iniciativa viajera. La posible ayuda de Kira era dificultosa, con unas posibilidades que no iban más allá del treinta por ciento, pero al menos eran bastante más que cero. No me arrepiento de nada pero, en ocasiones, sería oportuno medir mejor las consecuencias de nuestros actos.

La experiencia de sumirse en la profunda oscuridad en sí misma no es cruenta, pero reconozco que la idea de volver a nacer a la existencia, siempre al margen de mi voluntad, me resulta inaceptable.

Es una nueva realidad que tarde o temprano tenía que llegar. Da igual el motivo exacto, lo que importa es que siempre acecha el cambio, incluso en lo que es más apacible y longevo.

No me permito más tiempo para reflexiones cercanas al lamento, pues no conducen a nada. Si acaso, debo buscar alternativas imaginativas o, simplemente, aceptar el curso de los acontecimientos con estoicismo y una rebeldía creativa.


28.3.15


27.3.15

Escritos Apócrifos 34.8

Después del terrible accidente aéreo en Los Alpes he reflexionado al respecto. Si es cierto que un hombre desesperado por una profunda depresión eligió encadenar a todos los pasajeros en su descenso a los infiernos, he de reconocer que la naturaleza humana cada día me resulta más incomprensible.

Tampoco comprendo el absurdo afán por recoger pedazos de cuerpos para ser analizados y determinar si pertenece a tal o cual persona. Es esta una tarea macabra y absurda. Por cada trozo de carne humana recogido unos cuantos más habrán sido devorados por pájaros e insectos. 

¿A qué esperan para incinerar toda la zona con un fuego purificador? Sería el final más honroso para unas personas que encontraron la muerte en el lugar más inesperado. Después, recoger las cenizas, huesos y dientes, y levantar un mausoleo que lo resguarde todo, con un memorial que recuerde a los fallecidos.




26.3.15

25.3.15

Escritos Espurios 51.5

Resulta anecdótico que Artur Mas y Joana Ortega estén haciendo el cateto en Seyne-Les-Alpes. ¿Qué han ido a hacer allí? Solo buscan presencia en los medios después de las pachangas independentistas. Dicen que van a ayudar en lo que sea menester. Solo de escucharlos me da la risa.

Que el pobre Mariano haya tenido el detalle de recoger a Artur Mas a bordo de un Falcon, en el aeropuerto de El Prat, viniendo de Torrejón, es una muestra de la tontería del personaje. Son un par de zombis enlazados por la tragedia.

En otro orden de cosas, ver como algunos medios de comunicación muestran las fotografías de varios fallecidos, es de náusea. Hace mucho que la mayoría de voceros del mundo libre se han convertido en chacales.

Luego están las tertulias donde, salvo excepciones, los mismos de siempre, hablan de todo aunque no tengan ni puta idea de casi nada. Nuestra civilización se ha sumergido en la banalidad más atroz. ¡Que siga la fiesta!


24.3.15

Revelaciones 10.9

Imaginar el impacto que Allan sufrió siendo un niño al encontrarse el gallo, de pie, después de una agonía de más de quince horas, resulta difícil. En sus diarios refiere a menudo esta experiencia, siempre por dos motivos: ya sea para encontrar en el ejemplo de aquel animal toda la fuerza necesaria para enfrentar cualquier dificultad, o por el recuerdo heroico de un animal sin historia que, a resultas de un mal degüello, alcanzo categoría de mito en el alma de Allan.

Allan explica que quedó bloqueado por el pavor durante unos pocos segundos. Ocurre que enseguida se le hizo más insoportable el sufrimiento sin sentido de un animal condenado. Pensar en despertar a sus padres y que estos tardasen unos minutos en hacerse cargo de la situación, le fue algo imposible de tolerar. Había que poner fin a aquel suplicio.

Con su acción directa, se encadenó para siempre con un mísero gallo, forjando en su interior una leyenda que traspasó las cavidades de su corazón para anidar en lo más profundo de sus átomos.


23.3.15

22.3.15

Escritos Apócrifos 34.7

Si hago un recuento sobre los temas que más comentarios han provocado entre los lectores del Blog y de la novela Jaque a la Razón, uno de los que ocupa un lugar preeminente es el suceso ocurrido con el gallo, cuando Allan era un niño.

Pienso que los lectores perciben ciertas cuestiones de la novela y del Blog como simples fantasías, como literatura que se reviste de trascendencia, mientras que otras se entienden como veraces, entre ellas la historia del gallo.

Cualquier texto del que yo sea autor está fundamentado en hechos reales, no me gusta fantasear. Otra cosa es lo que haga Allan. No creo que mienta pero sí que percibe la realidad de un modo extraño. Hace mucho que conozco eso. No se trata de que exagere o falte a la verdad, sino que ve las cosas desde una óptica diferente, tal vez más precisa o puede que más dislocada.

Mi descripción del personaje ya es conocida: obsesivo, irreductible, alguien a quien le gusta controlarlo todo, imaginativo, leal a sus principios, con un afán desmedido por saber cuanto sea posible.

Con el tiempo no he conseguido tenerle ninguna simpatía. Tampoco se la tengo a Andrés, un personaje que lleva tiempo olvidado.



21.3.15

Hans Küng


20.3.15

Escritos Apócrifos 34.6

Uno de los libros más apreciados por mí y también por Allan es ¿Existe Dios?, de Hans Küng, un sacerdote y teólogo suizo que no acepta el principio de infalibilidad del Papa. Desde que Descartes puso en duda todos los cimientos del pensamiento moderno, la estabilidad teológica  y filosófica sufrió una sacudida, agravada, siglos después, por el ateísmo ilustrado de Freud y Marx, así como por el implacable nihilismo de Nietzsche.

Hans Küng, partiendo de una fe que trasciende la razón -siguiendo no obstante un pensamiento lógico-, llega a conclusiones que acercan a la creencia en Dios, instalado en un punto muy cercano a la fe: la confianza fundamental.

Me cuesta creer en la existencia de un Dios todopoderoso, pero he de reconocer la sinuosa habilidad de Hans Küng a la hora de exponer sus contenidos, híbridos de la razón y de la fe, hijos incestuosos de dos potencias mentales.


19.3.15


18.3.15

Escritos Apócrifos 34.5

Cuando Allan observó el destrozo de Kira se quedó boquiabierto. En sus diarios maneja diferentes explicaciones para un suceso que le resulta inexplicable. No sale de su asombro. 

No tiene intención de rehacer los mecanismos de Kira, pues ya quedan muy lejos los tiempos en que el desbordamiento mental en el que vivía, le hacía pasar de la idea a la acción en cuestión de minutos.

Cierto es que tampoco ha enviado a Kira al contenedor de basura. Ha rescatado todos sus pedazos -algo que ha hecho con mimo y tristeza- y los ha puesto a buen recaudo, en una caja grande de cartón, apilados, en una ceremonia donde se han cruzado pensamientos de adulto con recuerdos de infancia, cuando se pasaba horas con el meccano, construyendo máquinas imposibles.

Al final, consiguió crear su propia máquina, eficiente hasta que quedó obsoleta por el transcurso de los acontecimientos. Al margen de las razones que me han llevado a ajusticiar a Kira he acertado en su final, pues más vale abuelo enterrado que pudriéndose en una mecedora.


16.3.15

Escritos Apócrifos 34.4

Esta mañana, aprovechando una ausencia de Allan, he ejecutado el programa que ha inducido el suicidio de Kira. Era esta una decisión aplazada que, finalmente, se ha cumplido. Su muerte tecnológica ha sido definitiva al quedar muy troceada su estructura física.

Así se pagan las traiciones y los incumplimientos. Hace mucho que dejó de serme útil y cuando fue necesaria su intervención, resultó un fracaso absoluto. Prefiero no contar con nadie a mi favor que estar rodeado de indecisos. La dependencia hacia los mediocres es inaceptable.

No es  necesario entrar a fondo en los detalles del final de Kira, si acaso mencionar que se ha estrellado con el suelo embaldosado desde una altura suficiente para pasar a mejor vida. 

Descanse en paz.


14.3.15

Revelaciones 10.8

Existen varias razones que explican las habituales visitas de Allan a Montpellier. Después de Barcelona y Girona, es la ciudad que más veces le ha convocado. Empezó yendo con poco más de veinte años años por una cuestión intelectual, pues tuvo contacto con un grupo informático bastante aventajado que tenía su sede en la ciudad francesa. 

Con el tiempo, este motivo inicial se vio superado por la sensación de bienestar que siente cada vez que visita Montpellier. Por lo que he leído en sus diarios, interpreto que el enclave sustancial encuentra un lugar prioritario en el Jardin des Plantes de Montpellier, el jardín botánico más antiguo de Francia, de casi cinco hectáreas, inmerso en la zona universitaria.

 Según sus palabras: pasear por esta zona me eleva el espíritu, me impregna de pensamientos claros y me acerca a la sabiduría

Normalmente se pasea la zona después de una buena comida, con la mezcla de vinos correspondientes. No sería de extrañar que toda esta iluminación le sobrevenga por los efluvios etílicos.


13.3.15


12.3.15

Revelaciones 10.7

El martes pasado Allan fue al restaurante Casa Amalia, en Barcelona. Hacía años que lo tenía en mente pero el momento no llegaba. Alguna que otra vez se acercó al local pero lo encontró cerrado por vacaciones o por día de fiesta semanal. Finalmente, hace dos días, pudo sentarse frente a una mesa del altillo y saborear los buenos platos que, según cuenta, allí se sirven.

Pero la razón de su presencia en Casa Amalia no fue gastronómica. El motivo se explica en que el padre de Allan, desde que se jubiló hasta a punto de cumplir los ochenta, fue un habitual de este restaurante. Allan quiso recorrer con su mirada los rincones que acogieron la presencia de su padre. Lo imaginó comiendo frugalmente, con La Vanguardia en la mano, solitario entre tanta gente.




11.3.15

Escritos Espurios 51.4

Lo que tenía que ser una simple curiosidad puntual se convirtió en un enorme pesar: por pantalla me apareció la esquela de V. anunciando su muerte hace unos pocos meses. Fue un impacto que me aturdió. Desde las dos hasta las seis de la madrugada estuve inmerso en el recuerdo, en el dolor y en la culpa. Examiné nuestros últimos correos y pude ver -después de una llamada que hice al mediodía- cierta coincidencia temporal entre el diagnóstico de su enfermedad y mi ruptura amable. 

Después de conocer la maldita noticia pasé unos días en los que hablé mucho con ella. Le pedí perdón por mi distancia, siempre tan calculada. Me dije que cada día hablaría un poco con ella, que si existe la más mínima posibilidad de que le llegue algún pensamiento mío, alguna palabra, por remoto que sea el lugar donde se encuentre, que no cejaría en el empeño.

La reflexión por el lamentable suceso me ha hecho profundizar sobre determinados aspectos de mi personalidad. Cuando el personaje se come a la persona existe el peligro real de deformar la esencia primordial del ser humano. Espero estar atento para que esto no me ocurra.

A lo largo de mi vida he visto morir a personas muy cercanas: mi padre, tía María, tío Arsenio, tía Emilia, tía Carme, tía Magdalena, por mencionar a los más significativos en mi recuerdo. Los referidos murieron de enfermedades propias de la vejez, por lo que su muerte vino a significar una liberación para ellos y para todos sus allegados, pero V. se ha marchado en la plenitud de su vida. Es la primera vez que soy consciente de la muerte de una persona que me entregó su alma. Que su vida se haya cortado en el momento que ha ocurrido, provoca rabia. 

Si lo pienso puedo decir que es la muerte que más he sentido en mi vida. Ello me hace pensar que importa poco el tiempo que haya pasado, las desavenencias y el poco contacto mantenido en quince años. Lo esencial radica en lo que significó para mí en un determinado momento de mi vida.

En el tiempo que compartimos V. me regaló una cinta con las canciones que más le gustaban. Estos días la escucho a menudo, como si el eco de la música me acercase a ella.





10.3.15

Revelaciones 10.6

El siguiente destino de Allan fue Montpellier, pasando una noche en un hotel a medio camino entre Tarnac y la capital del Languedoc-Rosellón. Es una ciudad en la que Allan ha estado en bastantes ocasiones, la más recurrente en sus salidas fuera de España.

Normalmente, cuando pernocta en hoteles, está en la cama antes de las veintitrés horas. Pero, una noche, cerca de las dos de la madrugada, entreteniéndose con el Google, hizo algo inesperado: puso el nombre completo de una mujer con la que tuvo un romance, en el año 1999, antes de que comenzará su obsesión alquimista. Desde entonces no se habían vuelto a ver, aunque sí mantenían contactos telefónicos y correos electrónicos de manera esporádica, siempre con actitudes amables y poco propicias al reencuentro por parte de Allan. 

En sus diarios Allan hace pocas referencias de sus intimidades. Atendiendo a este detalle, cuando alguna mujer resalta de los mínimos habituales, puedo deducir la importancia emocional que tuvo para Allan.




9.3.15


8.3.15

Revelaciones 10.5

Allan dio un paseo por Tarnac. El día era frío y después de media hora se refugió en el bar. Allí, pidió un plato combinado y, poco a poco, entró en conversación con el camarero y algún tertuliano, con su francés macarrónico. Expresó que su presencia en Tarnac obedecía a la intención de solidarizarse con los planteamientos sociales alternativos, habituales en la zona y, en especial, con los nueve de Tarnac. Siendo esto cierto, lo fundamental de su presencia en la zona tuvo más que ver con sus ansias de acumular simbología, de conformar una íntima biografía que luego su mente se encarga de batir. Su mente actúa como un acelerador de partículas que, finalmente, imprime en cada neurona una realidad alterada por una luz que nace de la oscuridad más profunda.

Cuando llevaba más de tres horas en el bar tuvo la oportunidad de saludar a Benjamín Rosoux -uno de los nueve detenidos en el 2008, probable coautor de La Insurrección que viene-, con un intercambio de frases amables, limitadas por la poca fluidez de Allan con el francés. Se hace entender bastante pero le cuesta entender a los nativos.

Después de más de cuatro horas en un bar destartalado, repleto de los tópicos habituales -cabeza de jabalí, souvenirs de la zona y de los acontecimientos acaecidos en el 2008, etc.- finalizó su presencia en Tarnac.




7.3.15

Tarnac


6.3.15

Escritos Espurios 51.3

Los alrededores de Tarnac son brumosos, densos. A medida que me iba acercando al pueblo no pude dejar de pensar en los bosques misteriosos de las leyendas ocultistas. Tarnac está en la región de Limousin, una zona con una gran tradición comunista, un mundo aparte dentro de Francia.

La vieja Europa política es cada vez más refractaria a cualquier movimiento que parezca alternativo al ideario que defiende. Nada que se salga de los lindes de sus estructuras mentales tiene cabida en la sociedad que tienen diseñada para los ciudadanos.

Así no es extraño que cualquier incidente provoque respuestas fuera de lugar, siempre dirigidas contra aquellos que no siguen la estela de sus directrices sociales. Fue entre finales de octubre y primeros de noviembre de 2008, cuando hubo actos de sabotaje contra varias líneas de tren de alta velocidad, en la región de Limousin. La respuesta del Estado francés fue la de enviar, el 11 de noviembre, centenares de antidisturbios a Tarnac. La consecuencia final fue el arresto de nueve personas, integrantes de una comuna, acusados de actos de terrorismo. Así nació la leyenda de los Nueve de Tarnac, presuntos autores de La insurrección que viene, un libro firmado por el Comité Invisible que ha situado las técnicas de guerrilla urbana en el púlpito más elevado.



5.3.15


4.3.15

Revelaciones 10.4

Después de nueve días en Toulouse, Allan enfiló la carretera hacia Tarnac, un pueblo de menos de cuatrocientos habitantes, localizado en tierra de nadie, famoso por la detención de nueve personas, en noviembre de 2008. En palabras de Allan, se desencadenó una operación policial antiterrorista, basada en las malas lecturas y las malas compañías. Es difícil encontrar un mayor grado de zafiedad por parte de la policía.

Inmerso en la simbología anarquista de los nueve de Tarnac, presuntos autores de La insurrección que viene, se tomó esta visita como una acción de coherencia personal, de solidaridad ante la desmesurada operación policial y judicial de las autoridades francesas.


2.3.15

Revelaciones 10.3

De los días que Allan estuvo en Toulouse dedicó una mañana para acercarse hasta la Universidad de Toulouse II - Le Mirail, en la calle Antonio Machado, tal y como había hecho en la década de los noventa, en un par de ocasiones. Alli, entre jóvenes, paseando por sus jardines y pabellones, se acercó hasta el lugar donde Augusto Roa bastos ejerció su cátedra. 

De esta última visita Allan escribió, entre otras cosas: Roa Bastos dejó una profunda huella en Toulouse. Un hombre de su cultura, accesible y humilde, tuvo que ser un privilegio para cualquier estudiante con inquietudes literarias.

En la Universidad fue nombrado profesor de Literatura Hispanoamericana, además de crear el curso de Lengua y Cultura Guaraní y el Taller de Creación y Práctica literaria.


1.3.15


Revelaciones 10.2

La imagen que publicó a continuación es relevante. Es una fotografía de un  hospital de la antigua Fort Lamy, una ciudad que en abril de 1973 tomó el nombre de D'Jamena, cuyo significado es ciudad de reposo, en árabe.

Es una fotografía que Allan nunca ha visto y que, de saberla, situaría su nivel de éxtasis muy cerca del nirvana.

La deducción es fácil: fue en este hospital donde Allan nació a la vida. Son pequeñas concesiones que hago a los lectores habituales del Blog, gente que ha hecho suyas las andanzas de unos personajes marginales.


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